ATENCIÓN

Gracias a todos los que leyeron mi anterior aviso sobre las imágenes de san Juan Nepomuceno. Habéis sido muchos quienes me escribisteis para darme noticia de algún Nepomuceno que conocíais, y os lo agradezco de veras.

Ahora, siguiendo con otras investigaciones, estoy centrada en varios asuntos y quería volver a pedir vuestra colaboración: si alguien conoce cepillos limosneros con representaciones de santos y no le importa hacérmelo saber o mandarme una fotografía (raquelsiguenza@msn.com), lo agradeceré igualmente. También tengo interés en imágenes de ánimas (cuadros de ánimas, los mismos cepillos que mencionaba...)

¡Muchísimas gracias a todos por vuestra ayuda!

Iconografía oculta

Un apartado en el que todo el mundo puede participar. Cada semana os invito, a modo de juego, a descubrir qué se representa en una imagen. Podemos, entre todos, ir aportando pistas que, sin desvelar por completo el asunto, nos acerquen a la solución. Si tenéis interés por la iconografía, tanto cristiana como clásica, os animo a que enviéis vuestras opiniones. ¡Será divertido!





















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jueves, 14 de abril de 2011

Mariano Salvador Maella, por primera vez en una exposición en España


Mañana se inaugura en la sala de la Fundación Marcelino Botín, en Santander, la exposición: "Mariano Salvador Maella (1739-1819). Dibujos de un pintor de Cámara en la Ilustración". El evento tiene lugar dentro del proyecto de investigación sobre el dibujo de los grandes maestros españoles que la Fundación puso en marcha en 2007, e interesa, además, porque se trata de la primera vez que se dedica una muestra a este artista en nuestro país.

La investigación previa y el catálogo razonado se deben a José de la Mano, profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid y comisario de la exposición, quien hará una visita a la misma, prevista para finales de mayo.

Así, un total de setenta y cuatro dibujos estarán disponibles para nuestro disfrute hasta el 5 de junio (de 12 a 14 y de 18.30 a 21.30), en la sede de la Fundación (C/ Marcelino Sanz de Sautuola, 3). Toda una oportunidad para los amantes del arte y, en concreto, del dibujo, tan poco apreciado, por regla general, dentro de nuestras fronteras.

Imagen: Proyecto de bóveda (aguada parda y lápiz negro/papel verjurado amarillento. 335 x 505 mm. Museo del Prado)


miércoles, 2 de marzo de 2011

Pieza del mes: "Un micromosaico inédito de Barberi en el palacio Cerralbo"

Los próximos sábados de marzo (6, 13, 10 y 17), a las 12.30, dentro de la actividad La pieza del mes, y con el título "Un micromosaico inédito de Barberi en el palacio Cerralbo", hablaré sobre esta tabaquera de oro con trabajo de micromosaico en el Museo Cerralbo.

Quien esté interesado en acudir, puede obtener más información en la página Web del museo: http://museocerralbo.mcu.es/actividades/piezaDelMes.html. (Hay que reservar plaza previamente: museo.cerralbo@mcu.es / 91 547 36 46 de 10:00 a 14:00 horas).

jueves, 4 de noviembre de 2010

"Una mirada italiana": la exposición de una joven y prometedora artista

María Marí Murga es una artista joven cuya carrera, gracias a su talento, perseverancia y una sólida formación, se augura prometedora.

Desde hoy, 4 de noviembre, y hasta el día 19, treinta obras recogidas bajo el título “Una mirada italiana” nos ofrecen, en la facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU San Pablo (C/ Julián Romea, 2 -Madrid-) los resultados de sus tres últimos años transcurridos en Florencia. Porque Marí, después de estudiar en Barcelona con Cayetano de Arquer Buigas, de quien aprendió la delicada técnica del pastel, llevada por su pasión por el arte clásico y siguiendo los pasos de los grandes maestros de la pintura, decidió formarse en Italia, llegando hasta la cuna del Renacimiento, para ingresar en la academia de Pietro Annigoni, cuyo legado recoge en la plasmación de esas cálidas telas rojas que dan tanta viveza a sus bodegones.

Su estancia florentina le dio soltura y le permitió dominar otras técnicas artísticas, como el óleo, además de posibilitarle la práctica de diferentes géneros pictóricos. Así, en su obra podemos encontrar desde estudios anatómicos a naturalezas muertas, pasando por escenas clásicas y, cómo no, aquel género en el que esta artista se encuentra más cómoda: el retrato, donde ha ofrecido magníficos resultados, al retratar a personalidades de la talla del arquitecto José Antonio Corrales, o en obras como “Eleonora”, la muchacha italiana que, detrás de su abanico, nos atrapa con una mirada limpia, franca y serena, que nos contagia de vida y alegría.

En todas sus obras, Marí Murga va más allá de la perfección técnica para dejar la impronta de su propia alma pero, además, María quiere apostar por una visión de la vida desde el compromiso social, y aunque todavía no ha plasmado este ideal en sus lienzos, la idea de una pintura con un trasfondo más dramático, si bien siempre siguiendo una línea realista, vibra con fuerza en su interior.

Después de exponer, con magníficas críticas, en Florencia, Roma o Barcelona, la próxima primavera María viajará a Londres para ofrecer una exposición individual en una de las más prestigiosas instituciones de Inglaterra, el Royal Institute of British Architects, donde exhibirá, entre otras obras, el retrato de Kathryn Gustafson, autora del memorial de la princesa Diana en Hyde Park. También en la capital británica, en la selecta Bond Street, la galería Petlys contará con su presencia en la muestra colectiva “Christmas Exhibition”. Mientras tanto, y hasta el 19 de noviembre, las piezas que componen la presente exposición -todas ellas a la venta-, de un delicioso academicismo, descubren una magnífica técnica y una ejecución limpia y cuidada, telón de boca que anuncia clamorosos éxitos. Así se lo deseamos porque realmente, María siente lo que pinta.


http://www.mariamari.es/index.php


martes, 26 de enero de 2010

"El color de los dioses": Una exposición diferente


Al pensar en escultura clásica se nos viene a la memoria monumentales y hermosas piezas de mármol blanco. Sin embargo, la realidad es que todas esas piezas grecolatinas estaban, en origen, policromadas. Durante siglos, se alabó la perfección y pureza de estas esculturas, pero poco a poco se fueron descubriendo nuevas obras que, por haber estado enterradas, habían conservado su color.

Ahora, el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid presenta, hasta el 18 de abril, una muestra que reúne 40 reproducciones de conocidísimas obras, con la policromía que, según los expertos, deberían haber llevado en origen. Realizadas por un equipo dirigido por Vincenz Brinkmann, profesor de las universidades de Francfort y Bochum, se complementan con una segunda parte en la que Manuel Bendala Galán, catedrático de arqueología, ofrece un estudio de la tradición española, en la que el uso del color para la escultura está firmemente asentado.

Museo Arqueológico Regional: Plaza de las Bernardas s/n, Alcalá de Henares. Hasta el 18 de abril.
Martes a sábados: 11-19 h. Domingos y festivos: 11-15 h. Lunes cerrado.

Más información: http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_InfPractica_FA&cid=1142575834596&idConsejeria=1109266187218&idListConsj=1109265444710&idOrganismo=1109266228405&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&sm=1109266100977

Foto: http://www.arteinformado.com/Eventos/31034/el-color-de-los-dioses/



viernes, 22 de enero de 2010

"Lo exquisito. Artes suntuarias del siglo XVIII en el Museo de Historia", todavía en el Conde Duque

Aún quedan unos días -hasta el 31 de enero- para visitar la exposición "Lo exquisito. Artes suntuarias del siglo XVIII en el Museo de Historia" en el centro cultural Conde Duque. Comenzó en junio del año pasado, y los catálogos están agotados, pero merece la pena pasar por allí y disfrutar de numerosas piezas de porcelana y vidrio, así como abanicos, muebles o plata, entre otras cuestiones.

Centro Cultural Conde Duque, de martes a sábado, de 10 a 21 h; domingos y festivos, de 11 a 15 h.

Para más información: http://www.munimadrid.es/condeduque/

lunes, 4 de enero de 2010

"Arte y devoción popular: una imagen vestidera en el Museo Cerralbo"

Lo primero: ¡¡FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS!!

Ahora, sólo un rápido apunte, por si alguien tiene interés en las imágenes de vestir: los sábados 9, 16, 23 y 30 de enero, a las 12.30, doy una pequeña conferencia sobre una que se encuentra en el Museo Cerralbo. La actividad se inscribe dentro de la denominada "Pieza del mes" y hablaré, no sólo de la escultura barroca y de este tipo de imágenes tan populares durante mucho tiempo, sino también de su posible atribución e iconografía. Durante mucho tiempo se pensó que era un san Pablo pero, como veremos allí, esta identificación hay que descartarla y hay más posibilidades de que se trate de un san Bartolomé (aunque tampoco se pueda asegurar sin lugar a dudas, dado que no presenta atributos). Éste es el enlace del museo:

jueves, 3 de diciembre de 2009

Holandeses en el Prado


Han sido seis años de duro trabajo, pero el resultado acaba de ver la luz: el catálogo razonado de la pintura holandesa del Museo del Prado. Se ha depurado la colección corrigiendo errores de atribución, devolviendo a la escuela flamenca algunas piezas consideradas holandesas durante mucho tiempo, y se han propuesto nuevas identidades iconográficas. La más llamativa se encuentra en el único Rembrandt que conserva el Prado (a la izquierda). Identificada desde antiguo como las reinas Sofonisba o Artemisa, gracias al reciente estudio se propone ahora como la representación de "Judit en el banquete de Holofernes". Ahora se expone en una muestra donde, junto a ella, se podrá ver hasta el 11 de abril no sólo pinturas religiosas o históricas sino también géneros muy relacionados con la tradición holandesa como marinas, paisajes, naturalezas muertas y retratos de autores como Salomon de Bray, Cornelisz van Harlem, Wtewael, así como algunos de los paisajes italianizantes que Felipe IV encargó para el palacio del Buen Retiro, de mano de Herman van Swanevelt y Jan Both.

Oportunidad única por partida doble, dado que se expone también el lienzo de Frans Hals, y Pieter Codde "La compañía del capitán Reijnier Reael y el teniente Cornelis Michielsz Blaeuw", en una sala contigua. Muy característico de la pintura holandesa de los siglos XVI y XVII, pertenece al tipo de retrato de grupo conocido como “compañía de milicianos”, cuerpos de voluntarios formados por las élites urbanas que existían en Holanda desde finales del siglo XVI y cuyo ejemplo más conocido es la llamada "Ronda de noche" de Rembrandt. Con frecuencia encargaban retratos, como éste, costeados por ellos mismos, para sus lugares de reunión. Pieza de grandes dimensiones (209 x 429 cm), se trata de un préstamo por parte del museo holandés que entra dentro de la iniciativa denominada “la obra invitada” y permanecerá en Madrid hasta el 28 de febrero.

martes, 17 de noviembre de 2009

El Laocoonte y los pequeños bronces de colecciones reales

Nunca antes se había celebrado una exposición de pequeños bronces en España. Ahora, y hasta el 24 de enero, Patrimonio Nacional reúne 123 obras en una muestra que recoge las colecciones que nuestros monarcas fueron acumulando entre los siglos XVI y XVIII. Estas pequeñas esculturas de bronce, de hasta 50 cm de altura, empezaron a aparecer durante el Renacimiento como preciados objetos de colección destinados a los gabinetes de curiosidades. Realizados como regalos diplomáticos o encargos regios, y de manos de grandes artífices como Giambologna, en ellos se recogía la herencia clásica, dada la imposibilidad de poseer los originales griegos y romanos.

Nacidos en un momento de recuperación de la cultura grecolatina, estos bronces reflejan principalmente asuntos mitológicos. Así, entre las piezas expuestas, se encuentran las réplicas de dos de las figuras más demandadas entonces: el Espinario y el Laocoonte (imagen de la derecha), escultura de época helenística que fue descubierta a principios del siglo XVI y considerada como la máxima expresión del dolor y la impotencia humanas. Existen varias versiones de la historia de Laocoonte. Era éste un sacerdote del templo troyano de Apolo Timbreo durante la guerra de Troya que, según unos, fue castigado por Posidón por haber anunciado que en el interior del famoso caballo que los griegos habían dejado ante las murallas de su ciudad estaban sus enemigos escondidos; según otros el delito consistió en unirse a su esposa en el interior del templo de Apolo y aún se encuentra una tercera versión que sólo habla de que dicho dios le castigó por haber tomado esposa y engendrado hijos en vez de dedicarse por completo a su labor como sacerdote. En cualquier caso, Laocoonte vio cómo una monstruosa serpiente salía de las aguas para devorar a sus hijos, pereciendo él mismo en el intento de salvarlos.


También se puede disfrutar de retratos ecuestres, y, como excepción, de cuatro bronces religiosos que formaron parte de un encargo para Anna María Luisa de Médicis. Entre 1722 y 1725 se funden doce piezas que, a su muerte, se disgregaron y salieron de España. Cuatro de ellos, el Banquete en casa de Simón el Fariseo, Jesús y la samaritana, el Regreso del hijo pródigo y Moisés y la zarza ardiendo regresaron a nuestro país para volver a dispersarse. Ahora, reunidos en la misma sala, ponen el contrapunto religioso en una exposición que desmonta la idea, tantas veces repetida, de que los reyes españoles no supieron apreciar el arte de la escultura.

Información: Palacio Real. Teléfono: 91. 454. 87. 00. www.patrimonionacional.es


domingo, 1 de noviembre de 2009

Más de Sorolla. La influencia de Velázquez y su Menipo

Tras el éxito de la antológica sobre Sorolla en el Museo del Prado; después de que las piezas prestadas por su casa-museo volvieran a su logar de procedencia, se inaugura en éste un ciclo que, bajo el título "Diálogos", pretende mostrar las influencias recibidas y asimiladas por el "pintor de la luz". La primera exposición ofrece, hasta el 24 de enero, varios espacios en los que se analiza el influjo de Velázquez en la pintura del valenciano y que cuentan con el préstamo del Menipo, poeta y filósofo griego nacido hacia el año 270 a. C., obra velazqueña que sería copiada por Sorolla en el Museo del Prado.

El protagonista, esclavo de origen, pudo comprar la ciudadanía de Tebas con el producto de sus obras pero, al parecer, era tan avaro que se suicidó al perder su fortuna. Velázquez lo pintó como pareja del Esopo -famoso fabulista que vivió entre los siglos VII y VI a. C., también fue primero esclavo y después liberto, acabando su vida a mano de los habitantes de Delfos- para la Torre de la Parada, pabellón de caza de Felipe IV. La aparición de estos dos personajes dentro de la decoración de un lugar de descanso y esparcimiento parece responder a la acusada tendecia del Siglo de Oro español de hacer una sátira de la cultura clásica, palpable tanto en la literatura como en la pintura.

En cualquier caso, la copia realizada por Sorolla en 1882, cuando tenía 19 años, da inicio a esta muestra, donde también se exponen otros dos lienzos de la misma fecha, en los que el joven aprendía copiando del gran maestro sevillano: un fragmento del Retrato de la Reina María de Austria y otro de Las hilanderas.

viernes, 16 de octubre de 2009

San Juan Bautista en el desierto: Maíno en el Museo del Prado


El Museo del Prado presenta, a partir del 20 de octubre y hasta el 17 de enero, la primera exposición monográfica dedicada a Juan Bautista Maíno, en la que se presentan treinta y siete obras -casi la totalidad de su producción- incluyendo varias pinturas inéditas.

Esta escasez de piezas se justifica por el abandono que sufrió su carrera pictórica al ingresar en la orden de Santo Domingo. Además, el estudio de su biografía ha planteado múltiples problemas, no pudiendo concretarse el momento de su nacimiento, ocurrido en Pastrana en 1581, hasta 1958.

El "Retablo de las Cuatro Pascuas" y "La recuperación de la Bahía de Brasil" son, probablemente, sus pinturas más conocidas. Sin embargo, para ilustrar esta pequeña reseña, he elegido un "San Juan Bautista en el desierto" que demuestra el conocimiento, gracias a un temprano viaje a Roma, de un delicadísimo pintor (desgraciadamente poco conocido por el gran público): Adam Elsheimer. Podemos ver en esta obra al santo, primo de Cristo, vestido con una túnica de piel de camello -única vestimenta que utilizó mientras estuvo predicando en el desierto- apenas visible bajo el manto rojo (color alusivo a su futuro martirio). A sus pies, un pequeño cordero, símbolo parlante del mártir, haciendo referencia a sus palabras: "He aquí el Cordero del Señor", pronunciadas al ver aparecer a Jesús en el río Jordán, donde a continuación lo bautizó. Otro de los elementos que no faltan en su iconografía es la cruz de caña en la que se enrolla una filacteria con la mencionada frase en latín: "Ecce Agnus Dei". Dado que murió joven, así se le suele representar, incluso llegando a parecer un adolescente, como en esta pieza. La devoción popular gustó mucho de las imágenes de este santo como un niño, solo o en compañía de Jesús, también como un pequeño de corta edad.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Pintura flamenca en Fuenlabrada


Los amantes de la pintura flamenca están de suerte: hasta el 15 de noviembre, en el Centro Tomás y Valiente de Fuenlabrada, podrán disfrutar de "La pintura flamenca. Colección Gerstenmaier". Durante treinta años, el empresario alemán afincado en España Hans Rudolf Gerstenmaier ha ido reuniendo pintura desde el siglo XV al XX siguiendo tan solo el dictado de su gusto personal. Ahora, parte de esas obras, tanto pinturas como grabados de autores como Martin de Vos, Jan Brueghel o Abraham Janssens, entre otros, se exponen al público en horario de 10 a 14 y de 17 a 21, de lunes a sábado y, domingos y festivos, de 17 a 21.

Información en: http://www.ayto-fuenlabrada.es/index.do?MP=2&MS=15&MN=2&TR=C&IDR=198  y http://www.pinturaflamenca.com/


Círculo de Rogier van der Weyden, sg. XVI, "Virgen de la Leche"

jueves, 10 de septiembre de 2009

Inicio de curso también para el arte

Estamos a 10 de septiembre y el mundo del arte empieza a despertar después de las vacaciones. Para finales de este mes, las salas de subasta -tanto nacionales como internacionales- comienzan a ofrecer piezas por las que pujar. Los museos tampoco se quedan atrás y la oferta se multiplica, especialmente a partir de octubre: el Museo de Bellas Artes de Bilbao organiza una exposición sobre las obras de juventud de Murillo en la que se podrá ver una Virgen con el Niño recién descubierta en el Museo de Lier (Bélgica). Después, la muestra viajará a Sevilla. El Thyssen, por su parte, inaugurará "Lágrimas de Eros" el 20 de octubre, fecha en que también se abrirá al público la exposición sobre Maíno en el Museo del Prado. ¿Otras opciones? La Fundación Juan March propone obras sobre papel de Caspar David Friedrich y, hasta enero del próximo año, en el Centro Cultural Conde Duque, una selección de artes decorativas del siglo XVIII procedentes del que ahora se conoce como Museo de Historia (antiguo Museo Municipal) y ya que sigue cerrado, al menos podremos disfrutar de parte de su colección durante estos meses. Estos son sólo algunos ejemplos de lo que nos espera después del verano. Poco a poco iremos hablando de todo ello, seguiremos hablando de iconografía y dando noticias del mercado del arte. 


jueves, 13 de agosto de 2009

San Juan Nepomuceno: un santo checo en España

Una pequeña entrada para expresar mi agradecimiento al Museo del Puente Carlos y a su conservador y comisario de la exposición sobre san Juan Nepomuceno, Miroslav Kindl, que me dieron la oportunidad de ofrecer esta conferencia sobre el santo. Por supuesto, también a D. José Orozco, el traductor que interpretó mis palabras y las tradujo al checo, quien además, derrochó amabilidad durante nuestro encuentro.

A la conferencia en el Museo del Puente Carlos acudieron profesores de universidad, como Pavel Stepánek, estudiantes de arte y representantes de la embajada venezolana en Praga, así como otras personas interesadas en la historia de este mártir.

En la página web del museo han colgado información en español y varias fotografías tomadas en la conferencia. Se puede consultar en: http://www.muzeumkarlovamostu.cz/akce/muzeu/sv-jan-nepomucky-cesky-svetec-ve-spanelsku-20/

viernes, 7 de agosto de 2009

Raquel Sigüenza: conferencia en Praga sobre San Juan Nepomuceno

Como todos los veranos, Praga se convierte en un hervidero de turistas. Este año, además, para conmemorar el 280 aniversario de la canonización de uno de sus más famosos santos, el Museo del Puente Carlos organiza una exposición bajo el título: "San Juan Nepomuceno: un santo en el puente".
La historia de este mártir, personaje histórico que vivió durante el siglo XIV, se ha mantenido oculta por su leyenda. Según ésta, fue el confesor de la reina de Bohemia, esposa de Wenceslao IV. El monarca, celoso y cruel, quiso saber lo que su mujer le confesaba al santo, pero Juan se negó rotundamente a romper el secreto de confesión. Wenceslao intentó sobornarle, sin conseguir nada; después lo amenazó de muerte si no le revelaba lo que quería saber, con el mismo resultado. Finalmente, el rey lo encarceló y torturó, arrojándole al río Moldava desde el puente de la ciudad. Continúa la leyenda narrando cómo el cielo quiso demostrar su santidad rodeando su cabeza con cinco estrellas que le señalaron al pueblo de Praga dónde se encontraba el cuerpo y quién había sido el asesino. De este modo, el 20 de marzo de 1393, el que fuera vicario general de la archidiócesis praguense, moría y entraba en la leyenda a un mismo tiempo. Hubo de esperar hasta 1729 para verse entre los santos de la Iglesia Católica, después de que se encontraran, al abrir su tumba unos años antes, con lo que creyeron que era su lengua incorrupta.

En España no lo conocemos demasiado. Tal vez por eso, o tal vez porque su leyenda me parecía una especie de cuento de hadas, cuando tuve que elegir el tema sobre el que quería investigar para mi tesis doctoral, escogí a san Juan Nepomuceno, patrón de los confesores, abogado de la honra de sus devotos, protector de los puentes y patrono secundario de la Compañía de Jesús, entre una gran multitud de patronazgos. El estudio de su iconografía en España, sin analizar hasta ese momento, me resultó irresistible.

Ahora, y precisamente en el contexto de esta exposición, el Museo del Puente Carlos me pide que dé una conferencia sobre este asunto. Será una breve introducción a la llegada de este santo hasta la Península que tendrá lugar el próximo martes, 11 de agosto a las 19 horas en el mencionado museo.


jueves, 23 de julio de 2009

Judit y Holofernes. La venganza de Artemisia Gentileschi

En su programa de intercambio, el Museo Thyssen ofrece al visitante, hasta el 2 de agosto, la posibilidad de contemplar una de las múltiples versiones que pintó Artemisia Gentileschi de Judit y Holofernes (a la derecha). Este lienzo, procedente del museo napolitano de Capodimonte y fechado en 1612-1613, tiene relación con un desagradable episodio que marcó su vida. La pintora, hija del también artista Orazio Gentileschi, fue violada por Agostino Tassi en 1612 y aunque él prometió en un principio casarse para remediar la ofensa, más tarde se negó alegando que ya estaba casado. Finalmente, sería encarcelado, pero este hecho marcó la vida y obra de Artemisia. Como venganza, realizó varias versiones de este asunto del Antiguo Testamento.

Según la Biblia, Judit era una hermosa mujer, viuda de Manases, que vivía en Betulia, ciudad asediada por los asirios. Viendo que la derrota era clara y los hebreos se sentían impotentes, decidió salvar a su pueblo: se engalanó y, acompañada por una sirvienta, se dirigió hasta el campamento asirio, donde hizo creer al general Holofernes que estaba dispuesta a traicionar a los israelitas y le revelaría un punto débil por donde poder atacar la ciudad. Con él pasó varios días, hasta que una noche, rendido ante los encantos de la joven, él la invitó a un banquete.
Pero Judit le estuvo entreteniendo mientras le hacía beber, hasta que el hombre se quedó dormido en su lecho. En ese instante, Judit cogió una cimitarra y le cortó la cabeza, dándosela a su sirvienta para que la metiera en las alforjas que llevaban. Volvieron ambas mujeres con la cabeza hasta Betulia, donde se colgó en las murallas. Al día siguiente, cuando los asirios descubrieron lo sucedido, decidieron abandonar la ciudad. Iconográficamente, resulta muy sencillo distinguir este episodio, dado que se representa el momento en que Judit está cortando la cabeza al general asirio, o bien la lleva en un cesto o en unas alforjas. Suele aparecer en el interior de la tienda de Holofernes, acompañada por su sirvienta, y fue un asunto de gran éxito durante los siglos XVI y XVII, especialmente por la carga morbosa y erótica que presenta: la mujer, muchas veces medio desnuda y la sangre que sale del cuerpo decapitado del general asirio fueron reclamo para
artistas y comitentes. Podemos encontrar también figuras aisladas de Judit, como algunas tablas pintadas por Lucas Cranach el Viejo (a la izquierda, perteneciente a la colección del Jagdschloss Grunewald, Berlín).

Otra mujer bíblica, Salomé, tiene posibilidades de confundirse iconográficamente con Judit. Aunque hablaremos de la cabeza del Bautista, de Salomé y de su madre Herodías, baste por el momento con adelantar la principal diferencia entre ambas y que estriba en el hecho de que Salomé lleva la cabeza de san Juan Bautista sobre una bandeja, aunque igualmente aparece acompañada por una sirvienta (a la derecha, una miniatura del círculo de Giovanni Battista Castello, temple sobre pergamino del XVII localizado en el Museo Lázaro Galdiano).

(Imágenes tomadas de: http://www.museothyssen.org
http://www.wga.hu y http//www.flg.es)


miércoles, 8 de julio de 2009

La colección Gilbert en el Victoria & Albert de Londres


Filántropos y apasionados coleccionistas de arte, Rosalinde y Arthur Gilbert reunieron durante su vida una fascinante colección de cajas decorativas, objetos de oro y plata, micromosaicos y miniaturas sobre esmalte, así como antigüedades judaicas. En 1996, la Gilbert Collection pasó a formar parte del patrimonio inglés, siendo exhibida en Somerset House, en Londres. Finalmente, el Museo Victoria & Albert de esta ciudad ha adaptado varias salas para acoger de forma definitiva una de las más importantes colecciones de artes decorativas jamás donadas a Inglaterra.

Son alrededor de quinientos los objetos que, distribuidos en cuatro nuevas galerías, forman la colección Gilbert. En un primer espacio se reúnen las piezas de plata y objetos domésticos que comprenden los siglos XVI y XVII.

Un buen ejemplo de ellas es esta pareja de copas alemanas denominadas
Doppelpokale. De mano de Hanns Beutmüller, y fechadas hacia 1600, se caracterizan por su estructura para poder colocarlas una invertida, a modo de tapa, sobre la otra. Procedentes del sur de
Alemania, las primeras aparecieron en el siglo XV y solían encargarse como regalo de bodas. Al estar muy relacionadas con la tradición, mantuvieron formas y decoraciones góticas en épocas posteriores.

En la segunda sala se localiza la platería de las dos siguientes centurias, con una pareja de monumentales puertas de plata dorada procedentes de una iglesia monástica de Kiev y que, se cree, pudieron ser encargadas por Catalina la Grande. Junto a ellas también se exponen retratos en miniatura de los artistas más relevantes en este campo y que representan grandes nombres de la Historia, como George Washington.
Dentro de estas miniaturas se puede encontrar este esmalte sobre cobre de los hermanos Jean-Pierre o Ami Huaut, pieza datada hacia 1700-1715 y realizada en Suiza.
En ella se une la mitología con el erotismo, al representar al dios Júpiter, transformado en fauno, acercándose a Antíope, la hija del rey de Tebas, de la que estaba enamorado. Con unas medidas de 4,5 x 6,5 cm, probablemente se realizó como tapa para una caja de rapé o similar.

La tercera sala está destinada en exclusiva a la colección de cajas de oro con más de doscientas pequeñas piezas utilizadas como recipientes para transportar rapé o dulces que se convirtieron en signo de elegancia para los hombres y mujeres del siglo XVIII. Entre todas ellas sobresalen
cinco relacionadas con Federico el Grande de Prusia y una más que se decora con el retrato de Felipe V, encargo del monarca español como regalo para su esposa Isabel Farnesio. En la imagen, una cajita en oro con diamantes de origen probablemente ruso y fechada hacia 1768. Fue un regalo de la familia imperial rusa al doctor inglés Nathaniel Dimsdale, en agradecimiento por los servicios médicos prestados por él y su padre durante una epidemia en 1768.

Y como colofón final, piedras duras y micromosaicos utilizados como placas ornamentales para cabinets, mesas, joyas o relojes, como el que, junto a una guarnición de dos jarrones, todo ello con paneles de micromosaico, regalara el papa Pío VII a Napoleón con motivo de la coronación de éste en 1804 o como esta magnífica mesa realizada por Michelangelo Barberi en 1845 para Francis Needham, conde de
Kilmorey, probablemente para recordar algún viaje a Italia y cuya tapa, que muestra diferentes monumentos de este país, se conoce como El hermoso cielo de Italia. Los micromosaicos, realizados con diminutas teselas en vidrio, fueron piezas muy buscadas por los viajeros del Grand Tour, alcanzando un gran éxito en los siglos XVIII y XIX.

Para esta ocasión, además, la belleza se une con el espíritu didáctico, pues el museo ha dispuesto tres puntos de audio y uno de vídeo que acercan al visitante a la figura de los Gilbert como coleccionistas y explican las cajitas de Federico el Grande y las puertas del monasterio de Kiev así como el proceso de producción de los mosaicos florentinos de piedras duras.

Una oportunidad única para escaparse y disfrutar de las mejores artes decorativas en Londres.

Imágenes tomadas de: http://www.vam.ac.uk y http://www.thegilbertfoundation.org/

viernes, 3 de julio de 2009

Milenio. San Atilano, patrón de Tarazona

Acercarse hasta Tarazona siempre es buena idea. Visitar sus iglesias mudéjares, disfrutar en el cercano Moncayo y, hasta el 12 de octubre, conocer a su patrón, San Atilano, es posible gracias a la iniciativa de la Fundación Tarazona Monumental, que celebra de este modo los mil años de la muerte del obispo.


Rebeca Carretero Calvo, licenciada en Historia del Arte y Técnico de Gestión de Patrimonio de esta fundación, y Jesús Criado Mainar, profesor de Historia del Arte en la Universidad de Zaragoza, comisarían esta muestra gratuita que permanecerá abierta las tardes de martes a viernes (17 a 20:30 h.) y los sábados, domingos y festivos de 11 a 14 h. y de 17 a 20:30 h.


Como explica Carretero Calvo, la exposición acoge 37 obras procedentes de Zamora, Toledo, Zaragoza y Tarazona, en el Espacio Cultural San Atilano, donde, según cuenta la tradición, estuvo la casa natal del santo, sustituida por una ermita puesta bajo su advocación a finales del XVIII. Veinte de las treinta y siete piezas, entre las que se cuentan pinturas, esculturas, relicarios, libros o grabados, han sido restauradas por la Fundación Tarazona Monumental y todas ellas corresponden a un periodo cronológico que abarca desde el siglo XVI al XIX.


La visita se inicia con un audiovisual en el que se explica la biografía de este personaje y repasa los lugares más importantes de su experiencia vital, desde su Tarazona natal a Zamora, donde reposan sus restos, y se estructura en torno a siete espacios, titulados: “España en el primer milenio”, “Biografía de San Atilano”, “San Atilano, patrón de Tarazona”, “San Atilano en el arte”, “La Iglesia de San Atilano, su retablo y los nuevos usos del espacio”, “Las reliquias de San Atilano” y "La devoción del santo en la actualidad". En ellos hay también referencias a San Prudencio y San Gaudioso, patrones de la diócesis turiasonense.




La comisaria destaca obras como el fragmento del báculo episcopal que utilizó en vida, pasando por los relicarios de su brazo y su fémur, un óleo del Museo del Prado firmado por Vicente Berdusán en 1690 o la magnífica escultura del santo atribuida a José Ramírez de Arellano que presidía su propio templo. Pero señala especialmente el anillo que dio lugar a su leyenda más famosa que cuenta cómo Atilano renunció al obispado de Zamora para marchar de peregrinación, tirando su anillo pastoral al río Duero y prometiendo que regresaría para ocupar dicha sede si lo volvía a encontrar. Dos años más tarde, al abrir un pez, hallaba el anillo en su interior, por lo que accedió a la mitra zamorana, cumpliendo así su promesa. Éste es el episodio que caracteriza su iconografía y que se refleja en la mayoría de las obras expuestas.


Curiosa y muy interesante exposición en la que destaca también un llamativo montaje que insinúa la estructura del retablo mayor de la antigua iglesia de San Atilano, desmantelado en la década de 1980. Se complementa con un catálogo (20 €) donde se recogen las fichas de las obras expuestas y varios estudios sobre la figura del santo, la evolución de su culto y la arquitectura de la iglesia que se le dedicó, y una serie de cuadernillos didácticos destinados a los diferentes ciclos escolares.

(a la derecha, imagen tomada de: http://www.tarazonamonumental.es/)

martes, 16 de junio de 2009

El Greco: "Vista y plano de Toledo"


El Museo del Prado nos ofrece la oportunidad única de disfrutar de una curiosa obra de El Greco: Vista y plano de Toledo.

Es la primera vez que este gran lienzo (132 x 228 cm.) abandona Toledo y ha llegado a la pinacoteca madrileña con motivo de la restauración arquitectónica del Museo del Greco, cuya reapertura está prevista para el primer semestre de 2011.

La obra, realizada durante los últimos años de vida del pintor, fue encargada -probablemente- por su amigo y administrador del Hospital Tavera, Pedro Salazar de Mendoza. Precisamente ése es el edificio que aparece en primer término, sobre una nube, magnífica muestra de la arquitectura renacentista en España.

Resulta llamativa y atípica esta representación de Toledo: por un lado, nos ofrece una vista en perspectiva tomada desde el camino a Madrid; por otro, un joven sostiene un plano en el que se observa con detalle el entramado urbano.

La complejidad de la composición aumenta al incluir también, a la izquierda del espectador, una alegoría del río Tajo, representada según la tradición, mediante la figura masculina de un dios fluvial vertiendo un recipiente lleno de agua con una de sus manos y sosteniendo una cornucopia o cuerno de la abundancia, en la otra. Finalmente, en el celaje, aparece el patrón de Toledo, san Ildefonso, en el milagro más importante y representativo de su leyenda: cuando la Virgen le impone con sus propias manos una casulla, premio como reconocimiento a la labor que hizo el santo arzobispo en defensa de la virginidad de María.


Junto a ésta se expondrán las obras San Sebastián, San Andrés y san Francisco, y San Bernardino, con cartelas en las que se indica qué edificios de la ciudad aparecen en cada una. Todo esto, en la sala 8A del Edificio Villanueva.


viernes, 29 de mayo de 2009

Arte, lujo y sociabilidad. Abanicos en la Fundación Lázaro Galdiano








La historia del abanico está íntimamente ligada al desarrollo de la Humanidad. Desde los antiguos egipcios, cuando el abanico se confeccionaba con plumas y servía, a un tiempo, para dar aire y espantar insectos, hasta el día de hoy, los materiales, formas y usos han ido variando. Pasó de ser un objeto eminentemente práctico a ponerse de moda como signo de elegancia y modernidad en el XVIII, mientras que, dos centurias más tarde, se convertiría en uno de los objetos de colección más perseguidos. Importantes coleccionistas de estas piezas se han dado en España, como la reina Isabel de Farnesio o, avanzado el tiempo, Paula Florido, esposa de José Lázaro Galdiano.

Casados en 1903, no fue hasta el 27 de mayo de 1909 cuando Parque Florido, el palacete neorrenacentista que habría de convertirse en el actual museo de la Fundación Lázaro Galdiano, se inaugurase como residencia familiar con una gran fiesta que se convirtió en un destacado evento social. Para conmemorar este centenario, la Fundación Lázaro Galdiano junto con la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), bajo la coordinación del Ministerio de Cultura, nos ofrecen la posibilidad de disfrutar de casi cincuenta de los ochenta y siete abanicos que forman la colección completa. El propio José Lázaro realizó importantes aportaciones a la colección de su mujer, a quien regalaba todos los años un abanico con motivo de su cumpleaños, el 15 de enero, y otro el día de su santo, el 29 de junio.

La muestra se podrá visitar de forma gratuita hasta el 16 de agosto, todos los días a excepción del martes, día de cierre del museo. En ella se encuentran piezas de los siglos XVIII y XIX que nos ofrecen la posibilidad de observar el desarrollo de este objeto, que se va haciendo más sofisticado -utilizando marfil y nácar para el varillaje-, y con mayor vuelo según avanza el tiempo. El uso de piel de cabritilla, vitela o pieles finas fue frecuente en España para la realización del país -parte superior del abanico que une las varillas. En los abanicos de baraja no existe, dado que están realizados sólo por el varillaje- y, en cuanto a los asuntos que se representaban en él, podían ser mitológicos, alegóricos, paisajes o escenas galantes, entre otros.
Dentro de la exposición destaca el abanico conmemorativo de la boda del Delfín de Francia, Luis Fernando, con la Infanta española María Teresa Rafaela en 1745 o un ejemplar inglés decorado con motivos pompeyanos de finales del siglo XVIII (en la imagen), entre otros. Todos, eso sí, en magnífico estado gracias a las labores de restauración y conservación relizadas por la Fundación en los últimos años. La exposición incide en el abanico como parte integrante del adorno femenino, pero también como creador de un lenguaje desplegado en los paseos o en los bailes, actividades fundamental en la sociedad moderna, con el que se podía saludar afecutosamente a un amigo desde la distancia o rechazar sin contemplaciones a un pretendiente no deseado.

Además, con motivo de la celebración de este centenario, hasta el día 1 de junio la entrada a la colección permanente será gratuita, un motivo más para acercarse hasta la sede de este magnífico museo.






lunes, 25 de mayo de 2009

Sorolla en Madrid, Sorolla en Londres


Pensar en la luz del Mediterráneo es pensar en Sorolla. Y éste es buen momento, quizá uno de los mejores. Coincidiendo con la magnífica exposición del Museo del Prado, con más de un centenar de obras procedentes de diversos museos y colecciones particulares, la sede madrileña de Sotheby's expone, los días 25 y 26 de mayo, Niña entrando en el baño.

Firmado y fechado en 1917, el pintor había realizado este lienzo dos años antes en la playa valenciana de La Malvarrosa. Y aunque la aparición de los niños se había dado desde principios de 1900, es ahora cuando toman un papel protagonista que desplaza a los pescadores o bueyes con los que habían compartido el espacio pictórico con anterioridad.

La obra, que será incluida en el catálogo razonado realizado por Blanca Pons Sorolla, saldrá a pujas el próximo 3 de junio en Londres, partiendo de una salida estimada entre 1.935.000 y 2.846.000 €, precio máximo cercano a los 2.876.000 € que se pagaron en mayo del pasado año, también en esta sala, pero en Nueva York, por Las tres velas.

Mientras esperamos expectantes el día de la subasta, el Prado nos deleita con una magnífica recopilación de obras grandiosas, por calidad y tamaño. Llama la atención la madurez artística del pintor desde sus primeras creaciones; atrae su alegría de vivir, palpable en pinturas como La vuelta de la pesca del Museo de Orsay (en la imagen), con unos maravillosos bueyes y unas olas que casi se pueden oír. El realismo de su pintura de crítica social, con ¡Aún dicen que el pescado es caro! o Trata de blancas, se combina con la monumentalidad de las obras destinadas a la Hispanic Society de Nueva York, que han necesitado una sala en exclusiva para ellas, dadas las dimensiones que presentan. En contraste, pequeños lienzos, como El mamón, procedente de la Colección Masaveu -que cuenta entre sus fondos con cincuenta obras del pintor-, nos acerca a las imágenes de familia que con tanta ternura cultivó Sorolla.

Otra de las piezas que destacan, de colección particular y poco conocida entre el gran público, es un delicadísimo desnudo femenino inspirado en la Venus del Espejo de Velázquez, que nos da su deliciosa espalda rodeada de telas de raso. Además de una selección de retratos, al final, para relajarnos, varios paisajes de montaña en los que se nota la influencia de Aureliano de Beruete conforman el mundo que vivió Sorolla y que ahora nos trae la pinacoteca madrileña hasta el 6 de septiembre.