ATENCIÓN

Gracias a todos los que leyeron mi anterior aviso sobre las imágenes de san Juan Nepomuceno. Habéis sido muchos quienes me escribisteis para darme noticia de algún Nepomuceno que conocíais, y os lo agradezco de veras.

Ahora, siguiendo con otras investigaciones, estoy centrada en varios asuntos y quería volver a pedir vuestra colaboración: si alguien conoce cepillos limosneros con representaciones de santos y no le importa hacérmelo saber o mandarme una fotografía (raquelsiguenza@msn.com), lo agradeceré igualmente. También tengo interés en imágenes de ánimas (cuadros de ánimas, los mismos cepillos que mencionaba...)

¡Muchísimas gracias a todos por vuestra ayuda!

Iconografía oculta

Un apartado en el que todo el mundo puede participar. Cada semana os invito, a modo de juego, a descubrir qué se representa en una imagen. Podemos, entre todos, ir aportando pistas que, sin desvelar por completo el asunto, nos acerquen a la solución. Si tenéis interés por la iconografía, tanto cristiana como clásica, os animo a que enviéis vuestras opiniones. ¡Será divertido!





















Mostrando entradas con la etiqueta Antiguo Testamento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antiguo Testamento. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de enero de 2013

Una pelea bíblica

Me propone mi amigo Joaquín -además de enviarme un montón de información, cosa que le agradezco- esta obra por su iconografía.
Creo que puede ser interesante que hablemos de lo que representa y no me parece especialmente difícil, así que estoy segura de que más de uno podrá aportar alguna pista para desvelar de qué se trata.
¡Mucho ánimo!

jueves, 27 de diciembre de 2012

¿Escena histórica? Se trata de Ester ante Asuero

Teníamos pendiente desde hace algún tiempo resolver esta incógnita de nuestro juego. Salía en la sala Bilbao Siglo XXI como obra de Rosales (lienzo, 56 x 45 cm) bajo el título "Escena histórica".
La escena, en realidad, recoge el desmayo de Ester ante Asuero.

El Libro de Ester narra la persecución sufrida por los judíos durante el reinado de Jerjes I (485-465 a. C.). Dentro de este texto se encuentra la narración del episodio que hoy comentamos. Ésta dice que el rey Asuero había dado un gran banquete, e hizo llamar a Vasti, la reina, a través de varios eunucos. Ella, sin embargo, se negó, lo que encendió la ira del monarca que, siguiendo los consejos de sus sabios, la repudió, para darle la dignidad real a otra que lo mereciese más que ella. Fue así como Asuero la reemplazó por Ester, hebrea huérfana de quien se había hecho cargo Mardoqueo.
Pasado un tiempo, Amán quiso exterminar al pueblo judío, y se publicó un edicto que lo aprobaba. Cuando se enteró Ester a través de Mardoqueo, fue a ver al monarca, a pesar de que existía una ley en la que se prohibía expresamente, bajo pena de muerte, presentarse ante el rey si no había sido llamado previamente, y sólo se libraba de morir aquel a quien Asuero tendía su cetro de oro.
Después de pasar tres días en oración, Ester acudió junto con dos doncellas ante Asuero. Al ver la cólera en los ojos del monarca, la joven cayó desmayada, apoyándose en una de sus sirvientas. Entonces Asuero se enterneció, la puso sobre sus rodillas hasta que recobró el conocimiento y la tocó con el cetro de oro en el cuello, diciéndole que le concedería cualquier cosa que le pidiera.
El cuadro que acabamos de ver narra justo este momento, igual que hiciera Antoine Coypel hacia 1794 en un lienzo del Museo del Louvre (105 x 137 cm).
Después, gracias a Ester, Asuero acabaría premiando a Mardoqueo, quien tiempo atrás intervino para que se apresara a dos eunucos que planeaban el fin del rey, y ahorcando a Amán, por haber sido el instigador del exterminio de los judíos.
Así, para su pueblo, pasó a ser una heroína libertadora mientras que, para los cristianos, Ester, cuyo nombre significa "estrella", es la prefiguración de la Stella Maris de las letanías, anunciando a la Virgen como coronada y mediadora. La imagen de su coronación por parte de Asuero ha sido entendida como la Coronación de la Virgen y su intervención ante el rey se ha visto como la intercesión de María ante Cristo en el día del Juicio.
Lo habitual es que los artistas representen a la joven desmayada en brazos de sus doncellas mientras el monarca se apresura a sostenerla o, como en el caso de la obra que salía a subasta, apunte con su cetro hacia la joven.

Bibliografía: REAU, Louis, Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia-Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 387-394
Imágenes: Subastas Bilbao XXI
http://www.artesubastasbilbao.com/catalogo.php?c=8; obra de Coypel http://www.wga.hu/frames-e.html?/html/c/coypel/antoine/esther.html

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Escena histórica?

Después de bastante tiempo, y esperando que pueda recuperar el ritmo de publicaciones, recuperamos nuestro juego de adivinar asuntos iconográficos.
Volvemos a tener una obra de subasta. Saldrá en la sala Bilbao XXI, mañana día 15 de noviembre. Según la catalogación de la sala, es una obra de Rosales; óleo sobre lienzo de 56 x 45 cm y firmado "E. Rosales", que han titulado "Escena histórica".
Para mí, se trata de un asunto del Antiguo Testamento. No sé si hay alguien a quien le recuerde algo...
Ahí lo dejo, a la espera de vuestras pistas. ¡Recordad que dentro de una semana veremos el resultado!

Imagen: http://www.artesubastasbilbao.com/catalogo.php?c=8:

sábado, 18 de febrero de 2012

Nueva escena del Antiguo Testamento: El paso del Mar Rojo

Aquí tenemos la solución de nuestro penúltimo reto: se trata del Paso del Mar Rojo, pintura de J. H. Hurres subastada en Sotheby's en diciembre de 2004.

La Biblia nos cuenta,en el capítulo 14 del Éxodo, que, después de las diez plagas que atormentaron al pueblo egipcio, y de las que se salvaron los hebreos, el faraón les permite salir de su tierra y se encaminan hacia el Sinaí siguiendo a Moisés. Éste escucha las palabras de Yavé: "Yo endureceré el corazón del faraón y él os perseguirá, pero yo haré brillar mi gloria en el faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Yavé". Así ocurrió, pues el gobernante empezó a pensar que ya no podrían contar con los servicios que los israelitas les prestaba, decidiendo entonces salir en su busca y dándoles alcance en el lugar donde acampaban, cerca del Mar Rojo.

Siguiendo las indicaciones divinas y ante el pánico de su pueblo, Moisés, alza su cayado y tiende su brazo sobre el mar, que se separa en dos mitades, permitiendo así que pasen para volver a cerrarse justo en el momento en que los egipcios cruzan detrás de ellos, después de que Moisés volviera a extender su brazo sobre las aguas.

Iconográficamente, resulta muy fácilmente identificable: normalmente se suele ver a los hebreos en la orilla y a salvo mientras el mar, enfurecido, engulle a todos los componentes del ejército del faraón. Moisés puede aparecer con el brazo extendido, como en otra obra que también Sotheby's, había subastado en enero de 2005 (escuela del norte de Europa, imagen inferior) y, en ocasiones, se le identifica perfectamente por los "cuernos" que se han convertido en su principal símbolo parlante.


Bibliografía: RÉAU, Louis, Iconografía de la Biblia. Antiguoi Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, p. 232
Imágenes: Sotheby's.com

miércoles, 8 de febrero de 2012

Nueva escena del Antiguo Testamento

Volvemos a plantear otra escena del Antiguo Testamento. En esta ocasión vemos también una gran multitud, pero la escena es mucho más dramática y siniestra que la última que vimos.
Creo que observar a los protagonistas nos puede dar una pista clave para descifrar de qué se trata...

sábado, 4 de febrero de 2012

Una escena bíblica muy concurrida: el regreso de los exploradores de Canán

Una de las últimas escenas propuestas es una estampa de Gustave Doré (1832-1883) inspirada en un episodio del Antiguo Testamento. En concreto, está narrada en: Núm. 13:26-27.
Se puede encontrar bajo títulos variados ("Emisarios de Canán con el racimo de la Tierra Prometida", o simplemente "Las uvas de la Tierra Prometida"), pero, en cualquier caso, lo que se cuenta es cómo, después de salir del Sinaí y estando en el desierto de Farán, Yavé se dirigió a Moisés indicándole que eligiera a un explorador de cada una de las tribus de Israel y los enviara a reconocer la tierra de Canán. Así lo hizo Moisés, indicándoles que debían observar cómo eran las ciudades y pobladores, así como el terreno, y que volvieran con algunos frutos de aquella tierra. Los enviados, llegados al valle de Escol, cortaron un sarmiento con racimos de uvas, que tuvo que ser transportado colgado de un palo por dos de ellos, así como granadas e higos. Después de cuarenta días, regresaron junto a su pueblo, y explicaron que volvían de una tierra en la que manaba leche y miel, aunque sus habitantes eran fuertes y sus ciudades amuralladas.


La representación habitual de este momento repite siempre a los dos personajes llevando un enorme racimo de uvas colgando de un palo. Puede que, como en la estampa de Doré, se nos narre su regreso, con toda la multitud agolpada frente a ello o también se les puede encontrar en pleno camino -lo que resulta más habitual-, con lo que se convierten en los únicos personajes ante un paisaje. Así lo hizo Nicolas Poussin (1594-1665), convirtiéndolo en motivo para representar el otoño en una serie dedicada a las cuatro estaciones (izquierda) destinada al duque de Richelieu (la serie se llevó a cabo en Roma entre 1660 y 1664).


Además de una evidente asociación con la eucaristía y Cristo (los simbolistas entendieron estas uvas como el cuerpo de Jesús en la cruz, porque Él es el racimo pisado cuya sangre llena el cáliz de la Iglesia-) para san Agustín, los dos portadores -Josué y Caleb- son los dos Testamentos: el primero, de espaldas al racimo místico, no ve lo que lleva, por lo que simboliza al pueblo judío, mientras que el otro serían los gentiles que se unen a Jesús, porque está mirando hacia el racimo; y según san Bernardo, el que va delante tendría relación con los profetas, que anteceden a Cristo, y el de detrás, a los apóstoles, que lo siguieron.




Bibliografía: RÉAU, Louis, Iconografía de la Biblia. Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 249-250. La Biblia (versión de Nácar y Colunga).








domingo, 29 de enero de 2012

Una escena bíblica muy concurrida

Aquí tenemos una nueva -y multitudinaria- escena salida del Antiguo Testamento para la próxima semana.


Quizá no es demasiado representada, pero desde luego sí que es muy característica, y una vez conocida, no se escapa de qué asunto se trata cuando se vuelve a ver, así que ¡mucho ánimo con vuestras pesquisas!

Una vidriera del siglo XVI: Moisés rompe las Tablas de la Ley

De nuevo, una pieza procedente del museo Victoria & Albert de Londres.

Se trata de una vidriera datada entre 1522y 1526, aproximadamente, y parece probable que fuese realizada en los talleres de Everhard Rensig o Gerhard Remisch.

Procede del claustro del convento cisterciense de Mariawald, en Alemania, donde estuvo hasta 1802, aproximadamente. Después, y hasta 1928, se instaló en una capilla en Hertfordshire y el 12 de julio de ese último año se vendió en Sotheby's, siendo adquirida por un coleccionista privado que después la donó al museo donde ahora se localiza.

Lo que representa en este caso es el momento en el que Moisés rompe las Tablas de la Ley.



Este asunto está narrado en: Ex. 32:19. La Biblia narra cómo Moisés había subido al monte Sinaí, donde recibiría las tablas de la Ley, escritas por la mano de Dios. Mientras tanto, los israelitas habían fabricado un becerro de oro al que adorar, con los pendientes y joyas que había recogido Aarón de los allí reunidos, y cuando Moisés baja de la cima y se encuentra el festejo, montando en cólera, rompe contra el suelo las tablas y destruye el animal, mezclando las cenizas resultantes con agua, que hizo beber al pueblo de Israel.


La vidriera muestra, por un lado, a Moisés al pie de la montaña en la actitud de lanzar las tablas al suelo y, por otro, a varios israelitas danzando alrededor de la columna en la que se levanta el becerro.

Otros artistas, como Gustave Doré (1832-1883) representaron este mismo asunto. En el caso de la estampa de este artista (derecha), está plasmado con una gran intensidad dramática, con el protagonista levantando las tablas sobre su cabeza mientras varios personajes se arrojan a sus pies en actitud de súplica.

Bibliografía: RÉAU, Luis, Iconografía de la Biblia. Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 242-244

viernes, 13 de enero de 2012

Una vidriera del siglo XVI

Esta semana tenemos una vidriera. Creo que el asunto iconográfico está bastante claro, así que será fácil dar ideas sobre lo que se representa.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Un fragmento tallado: el árbol de Jesé

La semana pasada proponíamos esta talla, localizada en el Victoria & Albert de Londres.
Es una obra realizada en Amberes hacia 1525-1530 y representael arranque de un "Árbol de Jesé", es decir, la figura del propio Jesé. La escultura presenta, en la cabeza del personaje, la marca de las piezas realizadas en Amberes, una pequeña mano, que garantizaba la calidad de la obra.
La representación deriva de un texto del Libro de Isaías (2:1-3), en el que el profeta anuncia al pueblo de Israel, castigado por sus pecados: "Saldrá un brote del tronco de Isaí -Jesé- y una flor nacerá de sus raíces", lo que se ha interpretado como el anuncio del nacimiento de Cristo, y es bastante frecuente en los retablos de Amberes entre 1500 y 1550, en altares marianos o relacionados con la Pasión de Cristo. Aparece a partir del siglo XII y en los ejemplares tempranos se le representa tumbado, como en el alabastro inglés del siglo XV que se conserva en el mismo museo (a la izquierda), aunque debemos señalar que las representaciones de este asunto en alabastro no son habituales.




En un primer momento se utilizó como representación de la genealogía terrenal de Cristo, siendo adaptado a partir del siglo XIII para figurar la Inmaculada Concepción. Se representa como un árbol que brota del cuerpo dormido de Jesé, padre del rey David, mientras que sus ramas soportan los doce reyes de Israel que figuran en el Antiguo Testamento, alineados desde Jesé hasta llegar a la Virgen y Cristo. Se encuentran ejemplos desde el siglo XII y será durante el siglo XV cuando se haga presente un creciente lunar bajo los pies de la Virgen, aludiendo a la Purísima, vinculación que se hará definitiva a partir de finales de esta centuria. Hasta la Contrarreforma, el Árbol de Jesé fue uno de los símbolos preferidos para representar a la Inmaculada. Sin embargo, comprender la doctrina de la Inmaculada Concepción a partir del Árbol de Jesé resultaba bastante difícil, por lo que se prefirió para ello utilizar acontecimientos de los evangelios apócrifos, como el Abrazo ante la puerta dorada.


Bibliografía: Louis RÉAU, Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia. Nuevo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, p. 135; Raquel SIGÜENZA, "Inmaculada Concepción. Imágenes delicadas que conquistan el mercado", Subastas Siglo XXI, nº 99, noviembre 2008, pp. 60-64


Imágenes: http


viernes, 25 de noviembre de 2011

Una celebración bíblica: el festín de Baltasar

La pieza que proponíamos había salido a subasta en Sotheby's, en diciembre de 2003, y es una obra de Johann Memmingen.
El episodio es el conocido con el nombre de "El festín de Baltasar" y está narrado en el Libro de Daniel, 5.
Baltasar era el hijo y heredero de Nabucodonosor, rey de Babilonia que había tomado los vasos sagrados de oro y plata del templo de Jerusalén. Decidido a dar un banquete a todos sus príncipes, y excitado por el vino, manda Baltasar que se sirva a sus invitados, esposas y concubinas en dichos vasos. Así se hizo, y mientras bebían y brindaban alabanzas a sus dioses, observa, espantado, cómo una mano (se puede ver en el muro de la izquierda, en nuestra obra) escribe las palabras "Mené, tequel, ufarsin" en la pared de la sala donde está celebrando su banquete.
Como sus magos no logran descifrar la inscripción, acude a Daniel, que las interpreta de la siguiente manera:
Contado: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha puesto fin.
Pesado: Has sido pesado en la balanza y eres muy ligero.
Dividido: Tu reino será dividido entre los reinos y los persas.
Aquella misma noche, Baltasar muere a manos de Darío, rey de los medos.

La imagen inferior muestra otra versión, atribuida a Louis de Caulery, que también Sotheby's había sacado a la venta, pero en julio de 2004. Aunque no se aprecia bien, la mano escribiendo en la pared aparece junto a la mesa del fondo, en el lado derecho.

Bibliografía: Louis RÉAU, Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia-Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, p. 465

Imágenes. Sotheby's.com










miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un fragmento tallado

Para la próxima semana, hemos elegido esta talla que, en realidad sería sólo una parte de una escena concreta mucho más amplia.

Sin embargo, el fragmento es tan representativo que sirve perfectamente para identificar el asunto iconográfico.


sábado, 19 de noviembre de 2011

Un nuevo personaje con un ángel: Elías

Aquí está la imagen que habíamos propuesto la pasada semana.



Se trata de un óleo sobre lienzo de Felipe Gil de Mena (1603-1673) localizado en el Museo Nacional Colegio de San Gregorio, en Valladolid.



Representa un episodio de la vida del profeta Elías (II Reyes, 19), cuyo nombre significa "Mi Dios es Yavé", en el que se narra cómo tuvo que huir de la cólera de la reina Jezabel y, en el desierto, desesperado por la situación, fue socorrido por un ángel, que le llevó pan y agua, con los que pudo caminar durante cuarenta días y cuarenta noches .



Se ha considerado una prefiguración eucarística, como tantos otros momentos del Antiguo Testamento.




Además de un físico de anciano barbado, como es habitual, lleva su característica espada flamígera, que recuerda la llama caída del cielo después de que desafiara a los sacerdotes del dios Baal en el monte Carmelo. Vestido con túnica marrón y capa blanca, que será el habito de los carmelitas, quienes lo reivindican como fundador de su orden, a veces puede llevar una piel de cabra, también.



Quizá una de las imágenes más famosas que plasman esta escena es la tabla de Dierick Bouts (derecha), que forma parte de su tríptico del Santísimo Sacramento, en la iglesia de San Pedro de Lovaina. Al contrario de lo que resulta habitual, el pintor flamenco no lo representa como anciano, y tanto el pan como el agua aparecen en el suelo en un segundo plano, en vez de llevados por el ángel.




Bibliografía: Louis RÉAU, Iconografía de la Biblia. Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 401-412




miércoles, 16 de noviembre de 2011

Una celebración bíblica



De nuevo, dejamos un poco a nuestros santos para ofrecer una escena narrativa.


No sé lo fácil o difícil que pueda resultar, pero desde luego hay un detalle, quizá poco visible, que nos indica sin lugar a dudas la pista clave para descubrir el asunto narrado.


¡A ver si lo descubrimos!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Un nuevo personaje con un ángel

Para la próxima semana tenemos otra imagen, con un personaje anciano acompañado por un ángel.

¿Alguien tiene ya alguna idea de quién puede ser?

lunes, 7 de noviembre de 2011

Un nuevo episodio bíblico: la curación de Tobit

Aquí estamos de nuevo con "La curación de Tobit", escena del Antiguo Testamento que proponíamos hace ya algunas semanas.


Se trata de un óleo sobre lienzo de Paul Troger (1698-1762) localizado en la Residenzgalerie de Salzburgo y realizado en la primera mitad del XVIII.



El relato estaba narrado en un texto griego fechado hacia 150 a. C., y cuyo original hebreo no se ha localizado, el llamado Libro de Tobías. Los protestantes lo consideran apócrifo, por lo que lo han excluido de la Biblia y, además, argumentan que fomenta el culto de los ángeles, condenado por ellos como una superchería.

Según la versión utilizada, podemos encontrarnos con que los dos personajes, padre e hijo, se llaman Tobías, y así aparecen en la traducción latina de la Vulgata. En España, tenemos una edición de la Biblia por Nácar y Colunga en la que se llama Tobit al padre para poder diferenciarlo de su hijo.

En cualquier caso, la historia nos dice que Tobit, exiliado en Nínive, se dedicaba a enterrar de forma clandestina a los hebreos muertos por Senaquerib. Una noche salió a dormir a la puerta de su casa, sin saber que unos pájaros habían anidado justo sobre el lugar en el que él estaba echado y fue así como quedó ciego, a causa de los excrementos de estos animales que cayeron en sus ojos.



Entonces, encargó a su hijo Tobías que buscara un compañero y fuera a cobrar una deuda que le debía Gabael. Para cumplir con ello, fue acompañado por el arcángel Rafael, quien no descubrió su verdadera identidad, haciéndose llamar Azarías.

De camino el ángel hizo que el joven capturase un

pez -momento mucho más representado en el arte- y guardar su corazón, su hígado y su hiel. Con los dos primeros órganos expulsó a Asmodeo, el demonio que Sara, la hija

de Ragüel, tenía en su cuerpo, para poder casarse con ella y, con la hiel, curó los ojos ciegos de su padre al regresar a su casa. Es éste el momento elegido por Troger y también por Domenico Fetti para una pintura realizada en 1620-1623 (izquierda) y hoy en el Ermitage de San Petersburgo.


Iconográficamente, es fácil identificar esta escena, pues aparece el padre, normalmente sentado y con los ojos cerrados, y su hijo, a su lado o detrás de él, le frota los ojos con la hiel tomada del pez. Además, Ana -la esposa de Tobit-, el ángel, e incluso el perro que acompañó al joven en su aventura, suelen estar también presentes.



Bibliografía: Louis RÉAU, Iconografía de la Biblia. Antiguo testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 368-378

martes, 4 de octubre de 2011

Un nuevo episodio bíblico

Propongo para esta semana una imagen tomada de la Biblia en vez de un santo, que ya hemos visto bastantes seguidos.

La representación de esta escena es muy característica, así que no creo que tengamos muchas dificultades para ir dando pistas...

¡Ánimo!

viernes, 17 de junio de 2011

Escena con ángeles: Abraham en el encinar del Mambré

Proponíamos la semana pasada esta obra. Se trata de "Abraham ante los tres ángeles", también conocida como "La aparición en el encinar de Mambré", entre otros nombres.

La obra es un fresco de Antonio González Velázquez localizado en la iglesia de la Santissima Trinitá degli Spagnoli en Roma, realizado en 1748.

La escena está tomada del Génesis (18:1-16), donde se narra que Abraham estaba sentado a la puerta de su tienda cuando aparecieron tres ángeles. Primero se prosterna ante ellos, que es justo el momento elegido por González Velázquez para, a continuación, lavarles los pies y, sentándolos a su mesa bajo una encina, les ofrece un becerro asado y tres panes de flor de harina (que se convertirían en atributo de Sara, la esposa de Abraham). Uno de los recién llegados anuncia que, a pesar de la avanzada edad de Sara, ésta tendría un hijo.
Como ocurre con el encuentro con Melquisedec, también esta escena ha dado lugar a dos interpretaciones diferentes: por un
lado, los tres ángeles son el símbolo de la Trinidad en el mundo bizantino mientras que en Occidente, este anuncio del nacimiento de Isaac prefigura al de la Virgen.

A partir de la Contrarreforma, el episodio se interpretó como representación de la tercera obra de misericordia (dar hospitalidad a los extranjeros) y, por su múltiple simbolismo, se siguió dando entre los artistas hasta el siglo XIX. La pintura de la derecha es obra de Giovanni Battista Tiépolo, realizada entre 1726 y 1729 para el Palacio Arzobispal de Udine.

La narración completa, con Sara escuchando detrás de una columna en la parte central, aparece en un tapiz de 1535, hoy en el Palacio Real de Madrid (abajo, izquierda).



Una curiosidad: durante la Edad Media en Constantinopla se mostraba a los peregrinos la mesa donde comieron los mensajeros angélicos.


Imágenes: ficonofue
Bibliografía: REAU, Louis, Iconografía de la Biblia. Antiguo Testamento, Barcelona, Ediciones del Serbal, 1996, pp. 161-163

miércoles, 8 de junio de 2011

Escena con ángeles

Aquí tenemos la escena elegida para esta semana.

Más difícil que la semana pasada, pero creo que tampoco es imposible de identificar, así que espero vuestras ideas.

¡Mucho ánimo!

sábado, 4 de junio de 2011

Nueva escena bíblica para identificar: la escala de Jacob

Aquí tenemos la imagen de nuestro último reto. Como bien habíais ido apuntando, se trata de la escena conocida con el nombre de "La escala (o el sueño) de Jacob". La obra en cuestión es una vidriera de la iglesia de Saint Aignan, en Chartres, y puede que una de las interpretaciones más famosas sea la que hizo Ribera (imagen derecha, abajo), y que hoy se encuentra en el Museo del Prado.

La narración aparece en el Génesis (28:12) y nos cuenta cómo Jacob, después de haber recibido la bendición de su padre Isaac, y huyendo de la cólera de su hermano Esaú, marcha a Mesopotamia y se dirige a casa de Labán para tomar esposa.
En el camino, se le hizo de noche, y tomó una piedra para apoyar la cabeza y dormir. Así, tuvo un sueño en el que aparecía una escalera por la que subían y bajaban ángeles. Y junto a ella, Yavé le indica que le será dada la tierra en la que está descansando. En ese momento, Jacob despierta y exclama "¡Qué terrible es este lugar!" y, tomando la piedra sobre la que había descansado, la unge con aceite en memoria de lo sucedido, llamando al lugar Betel ("Morada de Dios") y emprendiendo la marcha hacia casa de Labán. Para san Agustín y san Isidoro de Sevilla, esta piedra es representación simbólica de Jesús, nombre que significa "ungido" y, en palabras de san Jerónimo, esta piedra es la imagen de Cristo, "almohada sobre la que reposan y reciben consuelo del cielo aquellos que sufren persecución".
Según Honorio de Autun, son quince los peldaños que forman la escala, y que simbolizan las virtudes, igual que los ángeles que ascienden son símbolo de la vida contemplativa y los que descienden, de la vida activa.

Su iconografía es sencilla y fácilmente reconocible: Jacob aparece dormido y , junto a él, se puede observar la escalera que llega hasta el cielo y a los ángeles en ella mientras que la figura de Dios puede aparecer, o no, en la parte superior. Además, en ocasiones, esta escena forma pareja con aquélla posterior en la que Jacob lucha con el ángel.

Existe otra representación muy hermosa en la escalera de acceso al púlpito de la iglesia de Santiago, en Cádiz, y que podemos ver en el interesantísimo blog de José María Collantes "Arte en Cádiz". Aquí está el enlace: http://arteencadiz.blogspot.com/2011/05/sueno-de-jacob.html. El autor es riguroso citando las fuentes de sus informaciones, y las imágenes, deliciosas, nos descubren magníficas obras de arte, muchas veces poco conocidas, por lo que sólo puedo animar a todo el mundo para que entre a conocerlo.

Imágenes: http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jacob%27s_ladder?uselang=es
Bibliografía: REAU, Louis, Iconografía del Arte Cristiano. Iconografía de la Biblia-Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 178-180. La Biblia, (ed. de E. Nácar y A. Colunga), Madrid, B. A. C., 1973