ATENCIÓN

Gracias a todos los que leyeron mi anterior aviso sobre las imágenes de san Juan Nepomuceno. Habéis sido muchos quienes me escribisteis para darme noticia de algún Nepomuceno que conocíais, y os lo agradezco de veras.

Ahora, siguiendo con otras investigaciones, estoy centrada en varios asuntos y quería volver a pedir vuestra colaboración: si alguien conoce cepillos limosneros con representaciones de santos y no le importa hacérmelo saber o mandarme una fotografía (raquelsiguenza@msn.com), lo agradeceré igualmente. También tengo interés en imágenes de ánimas (cuadros de ánimas, los mismos cepillos que mencionaba...)

¡Muchísimas gracias a todos por vuestra ayuda!

Iconografía oculta

Un apartado en el que todo el mundo puede participar. Cada semana os invito, a modo de juego, a descubrir qué se representa en una imagen. Podemos, entre todos, ir aportando pistas que, sin desvelar por completo el asunto, nos acerquen a la solución. Si tenéis interés por la iconografía, tanto cristiana como clásica, os animo a que enviéis vuestras opiniones. ¡Será divertido!





















jueves, 26 de mayo de 2011

Nueva escena bíblica para identificar

Aquí tenemos una nueva imagen para ir dando algunas ideas sobre lo que pueda ser y comentarla despacio la próxima semana.

Esta vez, creo, es mucho más fácil que la última, así que os doy mucho ánimo para que participéis.

jueves, 19 de mayo de 2011

Otro santo como reto: san Hermenegildo

El santo de la semana pasada en cuestión es san Hermenegildo. El lienzo, pintado por Carreño de Miranda, se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Asturias.



Según la tradición, san Hermenegildo fue enviado como regente a la Bética por su padre, el rey visigodo Leovigildo, para poder alejar a Ingunda, la esposa católica de su hijo, de su propia corte y de Gosvinta, la mujer del monarca godo, de religión arriana.



La influencia de Ingunda y del arzobispo san Leandro fue crucial para que Hermenegildo se convirtiera al cristianismo una vez se instalaron en Sevilla. Así, una vez logró los necesarios apoyos por parte de la Iglesia y la aristocracia local, Hermenegildo se leva

ntó contra su padre, si bien la rebelión, que tuvo lugar en el 579, acabó en un rotundo fracaso, puesto que Leovigildo la aplastó, sitiando Sevilla y encarcelando a su hijo.

Las versiones sobre el lugar y modo de su muerte son varias, si bien en Sevilla se considera que se le encerró en una de las torres de la muralla árabe de la ciudad, donde el carcelero acabó son su vida al golpearle con un hacha en la cabeza. Para otros, sin embargo, murió en Tarragona a manos de Sisberto, el encargado de vigilarle, después de haber sido detenido en Córdoba y exiliado en Valencia. Aunque san Gregorio Magno lo consideró mártir, su culto no fue autorizado hasta 1586 por el papa Sixto V, siendo entonces cuando se extendió por el resto de España.



Felipe II, intentando vincular su persona con la del primer rey católico de España (Recaredo, hermano de Hermanegildo), impulsó el desarrollo de la iconografía de san Hermenegildo y, como evidencia de su devoción por él, ordenó trasladar su cabeza desde el monasterio de Sijena, en Huesca, donde se encontraba, hasta El Escorial, para ingresar en su colección de reliquias. Su reconocimiento resulta sencillo: con cetro y corona de rey, suele llevar también cadenas o grilletes, como en la imagen que proponíamos, así como el hacha, instrumento de su martirio (como en el ejemplo atribuido a Juan Ramírez, en el Museo de Bellas Artes de Granada -arriba, a la derecha-) , y una cruz (así aparece en la que, probablemente, es su imagen más famosa, su apoteosis, pintada por Francisco Herrera el Mozo, y que hoy se encuentra en el Museo del Prado -imagen izquierda-).






Imágenes: Iconofue.com



Bibliografía: CARMONA MUELA, Juan, Iconografía de los santos, Madrid, Akal, 2009, pp. 187-189

lunes, 16 de mayo de 2011

Iconografía de los ángeles: Baraquiel

Hace unas semanas proponíamos esta imagen. Se trata de uno de los arcángeles, Baraquiel.


Ya hablaremos de las jerarquías angélicas, para que quede un poco más claro. Dentro de la jerarquía "ejecutiva" o´"ínfima", aquella que se encarga de ejecutar las órdenes de Dios, se encuentran los principados, arcángeles y ángeles. Los arcángeles son los únicos ángeles no anónimos y cada uno tiene una misión. Los teólogos cuentan siete, generalmente, que son: Sealtiel, Uriel, Baraquiel, Jehudiel, Rafael, Gabriel y Miguel (si nos damos cuenta, todos los nombres acaban en "el", sufijo hebreo que significa "Dios").



En el caso de Baraquiel, se le identifica iconográficamente porque descubre, entre los pliegues de su túnica, varias rosas, que también pueden aparecer dentro de un vaso en una de sus manos.




Se dice que fue él quien habló a Moisés desde la zarza ardiente, por lo que ésta puede aparecer en un segundo plano en las representaciones artísticas de este arcángel y, además, es el abogado para alcanzar los dones del Espíritu Santo.


Otro ejemplo se encuentra en la Capilla del Cristo, en la madrileña iglesia de San Ginés (imagen izquierda).







Bibliografía: no incluyo bibliografía en este post porque la información está elaborada por mí hace ya años, partiendo de diversos textos, y estaba enfocada mis clases y seminarios de iconografía.

Imágenes: Ficonofue.com; http://www.flickr.com/photos/enriquecdc/3643903578/

jueves, 12 de mayo de 2011

Otro santo como reto

Mientras tengo un poco de tiempo para dar la solución de la imagen que veíamos la semana pasada, para ésta tenemos aquí otro asunto a resolver.


Creo que esta vez no es tan fácil como otras anteriores, pero si nos fijamos en la vestimenta y el ambiente en el que se desarrolla la escena, tal vez nos orientemos un poco.



¡Mucho ánimo!

miércoles, 4 de mayo de 2011

Iconografía de los ángeles: un reto para la próxima semana

Hace algún tiempo habíamos empezado a hablar de ángeles, y apenas le dedicamos un par de entradas. Para la próxima semana, y por continuar aquello que dejamos apartado, proponemos esta nueva imagen.

No hay muchas posibilidades de equivocarse, así que ¡mucho ánimo y vayamos dando ideas poco a poco!

jueves, 28 de abril de 2011

¿María Magdalena o la alegoría de la Fe a subasta?

La pasada semana hablábamos de este relieve que se subastará en Fernando Durán. Catalogado como una obra de Gaspar Becerra, mide 41 x 62 cm. Desde aquí, planteábamos la posibilidad de que su iconografía no fuera la de la Magdalena.

Se trata, en realidad, de una alegoría de la Fe. La Magdalena, como penitente, si bien es cierto que suele aparecer semidesnuda, presenta unos atributos iconográficos diferentes, como son la calavera y, el más característico, un pequeño frasquito para ungüentos o perfumes.

La Fe, que en ocasiones se representa con los ojos vendados (aludiendo a que "es ciega"), sobre todo a partir del siglo XVII (imagen izquierda, anónimo genovés del XVII en la catedral de Toledo), tiene como símbolos parlantes la cruz (no un crucifijo, normalmente) y un cáliz, que en este caso aparece con una Sagrada Forma en su parte superior. Es, junto a la Esperanza y a la Caridad, una de las tres virtudes teologales.


Bibliografía: Juan CARMONA MUELA, Iconografía cristiana. Guía básica para estudiantes, Madrid, Istmo, 1998, p. 103

Imágenes: Fernando Durán. Ficonofue.










jueves, 21 de abril de 2011

¿Un santo con dos cabezas? San Dionisio de París

Aquí tenemos a san Dionisio de París, el santo que proponíamos hace un par de semanas.

Su vida transcurrió a finales del siglo III y muy pronto su leyenda se apropió de la de Dionisio el Areopagita, personaje al que se refieren los Hechos de los Apóstoles, y que habría sido convertido por san Pablo, llegando a ser obispo de Atenas. Así, después de ser el jefe de la comunidad cristiana de este lugar, pasa a la Galia, llegando a ser el primer obispo de París, donde sería detenido por el emperador y sufriría todos los suplicios que se les reserva a los primeros mártires, soportándolos todos con estoicismo y resignación. Finalmente, Dionisio será decapitado junto con dos compañeros, el sacerdote Eleuterio y el diácono Rústico.
Sin embargo, tras la ejecución, el santo se pone en pie y, cogiendo su cabeza con las manos, se pone a andar hasta el lugar de su tumba.
Se trata, probablemente, del santo cefalóforo más conocido, y su figura es fácil de identificar: puede aparecer con el cuello cortado, llevando su cabeza entre las manos (imagen izquierda) o con dos cabezas, una de ellas sobre los hombros (imagen derecha). Como obispo que fue, suele llevar también una mitra.

Su culto, originado en París, pasó a Alemania, siendo especialmente querido en Baviera, e Italia. Los reyes de Francia lo convirtieron en patrón de su reino y en el 639, el rey Dagoberto trasladó sus reliquias a la iglesia de Saint Denis.


Bibliografía: DUCHET-SUCHAUX, Gaston y PASTOUREAU, Michel, La Biblia y los santos, Madrid, Alianza Editorial, 2003, pp. 136-137