ATENCIÓN

Gracias a todos los que leyeron mi anterior aviso sobre las imágenes de san Juan Nepomuceno. Habéis sido muchos quienes me escribisteis para darme noticia de algún Nepomuceno que conocíais, y os lo agradezco de veras.

Ahora, siguiendo con otras investigaciones, estoy centrada en varios asuntos y quería volver a pedir vuestra colaboración: si alguien conoce cepillos limosneros con representaciones de santos y no le importa hacérmelo saber o mandarme una fotografía (raquelsiguenza@msn.com), lo agradeceré igualmente. También tengo interés en imágenes de ánimas (cuadros de ánimas, los mismos cepillos que mencionaba...)

¡Muchísimas gracias a todos por vuestra ayuda!

Iconografía oculta

Un apartado en el que todo el mundo puede participar. Cada semana os invito, a modo de juego, a descubrir qué se representa en una imagen. Podemos, entre todos, ir aportando pistas que, sin desvelar por completo el asunto, nos acerquen a la solución. Si tenéis interés por la iconografía, tanto cristiana como clásica, os animo a que enviéis vuestras opiniones. ¡Será divertido!





















miércoles, 29 de junio de 2011

Varios santos con un rey

Aquí tenemos, junto a un monarca arrodillado varios santos, alguno de ellos poco habitual, razón por la cual he decidido proponerlos esta semana como "incógnita".

Mucho ánimo, que esta vez es -creo- un poco complicado.

viernes, 17 de junio de 2011

Escena con ángeles: Abraham en el encinar del Mambré

Proponíamos la semana pasada esta obra. Se trata de "Abraham ante los tres ángeles", también conocida como "La aparición en el encinar de Mambré", entre otros nombres.

La obra es un fresco de Antonio González Velázquez localizado en la iglesia de la Santissima Trinitá degli Spagnoli en Roma, realizado en 1748.

La escena está tomada del Génesis (18:1-16), donde se narra que Abraham estaba sentado a la puerta de su tienda cuando aparecieron tres ángeles. Primero se prosterna ante ellos, que es justo el momento elegido por González Velázquez para, a continuación, lavarles los pies y, sentándolos a su mesa bajo una encina, les ofrece un becerro asado y tres panes de flor de harina (que se convertirían en atributo de Sara, la esposa de Abraham). Uno de los recién llegados anuncia que, a pesar de la avanzada edad de Sara, ésta tendría un hijo.
Como ocurre con el encuentro con Melquisedec, también esta escena ha dado lugar a dos interpretaciones diferentes: por un
lado, los tres ángeles son el símbolo de la Trinidad en el mundo bizantino mientras que en Occidente, este anuncio del nacimiento de Isaac prefigura al de la Virgen.

A partir de la Contrarreforma, el episodio se interpretó como representación de la tercera obra de misericordia (dar hospitalidad a los extranjeros) y, por su múltiple simbolismo, se siguió dando entre los artistas hasta el siglo XIX. La pintura de la derecha es obra de Giovanni Battista Tiépolo, realizada entre 1726 y 1729 para el Palacio Arzobispal de Udine.

La narración completa, con Sara escuchando detrás de una columna en la parte central, aparece en un tapiz de 1535, hoy en el Palacio Real de Madrid (abajo, izquierda).



Una curiosidad: durante la Edad Media en Constantinopla se mostraba a los peregrinos la mesa donde comieron los mensajeros angélicos.


Imágenes: ficonofue
Bibliografía: REAU, Louis, Iconografía de la Biblia. Antiguo Testamento, Barcelona, Ediciones del Serbal, 1996, pp. 161-163

miércoles, 15 de junio de 2011

Un milagro de Cristo

Para la próxima semana propongo un milagro de Cristo. Seguramente hay otras escenas similares más famosas, pero creo que puede resultar interesante hablar de ésta.

¡Espero vuestras pistas para descubrir de qué se trata!

miércoles, 8 de junio de 2011

Escena con ángeles

Aquí tenemos la escena elegida para esta semana.

Más difícil que la semana pasada, pero creo que tampoco es imposible de identificar, así que espero vuestras ideas.

¡Mucho ánimo!

sábado, 4 de junio de 2011

Nueva escena bíblica para identificar: la escala de Jacob

Aquí tenemos la imagen de nuestro último reto. Como bien habíais ido apuntando, se trata de la escena conocida con el nombre de "La escala (o el sueño) de Jacob". La obra en cuestión es una vidriera de la iglesia de Saint Aignan, en Chartres, y puede que una de las interpretaciones más famosas sea la que hizo Ribera (imagen derecha, abajo), y que hoy se encuentra en el Museo del Prado.

La narración aparece en el Génesis (28:12) y nos cuenta cómo Jacob, después de haber recibido la bendición de su padre Isaac, y huyendo de la cólera de su hermano Esaú, marcha a Mesopotamia y se dirige a casa de Labán para tomar esposa.
En el camino, se le hizo de noche, y tomó una piedra para apoyar la cabeza y dormir. Así, tuvo un sueño en el que aparecía una escalera por la que subían y bajaban ángeles. Y junto a ella, Yavé le indica que le será dada la tierra en la que está descansando. En ese momento, Jacob despierta y exclama "¡Qué terrible es este lugar!" y, tomando la piedra sobre la que había descansado, la unge con aceite en memoria de lo sucedido, llamando al lugar Betel ("Morada de Dios") y emprendiendo la marcha hacia casa de Labán. Para san Agustín y san Isidoro de Sevilla, esta piedra es representación simbólica de Jesús, nombre que significa "ungido" y, en palabras de san Jerónimo, esta piedra es la imagen de Cristo, "almohada sobre la que reposan y reciben consuelo del cielo aquellos que sufren persecución".
Según Honorio de Autun, son quince los peldaños que forman la escala, y que simbolizan las virtudes, igual que los ángeles que ascienden son símbolo de la vida contemplativa y los que descienden, de la vida activa.

Su iconografía es sencilla y fácilmente reconocible: Jacob aparece dormido y , junto a él, se puede observar la escalera que llega hasta el cielo y a los ángeles en ella mientras que la figura de Dios puede aparecer, o no, en la parte superior. Además, en ocasiones, esta escena forma pareja con aquélla posterior en la que Jacob lucha con el ángel.

Existe otra representación muy hermosa en la escalera de acceso al púlpito de la iglesia de Santiago, en Cádiz, y que podemos ver en el interesantísimo blog de José María Collantes "Arte en Cádiz". Aquí está el enlace: http://arteencadiz.blogspot.com/2011/05/sueno-de-jacob.html. El autor es riguroso citando las fuentes de sus informaciones, y las imágenes, deliciosas, nos descubren magníficas obras de arte, muchas veces poco conocidas, por lo que sólo puedo animar a todo el mundo para que entre a conocerlo.

Imágenes: http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jacob%27s_ladder?uselang=es
Bibliografía: REAU, Louis, Iconografía del Arte Cristiano. Iconografía de la Biblia-Antiguo Testamento, Barcelona, Del Serbal, 1996, pp. 178-180. La Biblia, (ed. de E. Nácar y A. Colunga), Madrid, B. A. C., 1973

jueves, 26 de mayo de 2011

Nueva escena bíblica para identificar

Aquí tenemos una nueva imagen para ir dando algunas ideas sobre lo que pueda ser y comentarla despacio la próxima semana.

Esta vez, creo, es mucho más fácil que la última, así que os doy mucho ánimo para que participéis.

jueves, 19 de mayo de 2011

Otro santo como reto: san Hermenegildo

El santo de la semana pasada en cuestión es san Hermenegildo. El lienzo, pintado por Carreño de Miranda, se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Asturias.



Según la tradición, san Hermenegildo fue enviado como regente a la Bética por su padre, el rey visigodo Leovigildo, para poder alejar a Ingunda, la esposa católica de su hijo, de su propia corte y de Gosvinta, la mujer del monarca godo, de religión arriana.



La influencia de Ingunda y del arzobispo san Leandro fue crucial para que Hermenegildo se convirtiera al cristianismo una vez se instalaron en Sevilla. Así, una vez logró los necesarios apoyos por parte de la Iglesia y la aristocracia local, Hermenegildo se leva

ntó contra su padre, si bien la rebelión, que tuvo lugar en el 579, acabó en un rotundo fracaso, puesto que Leovigildo la aplastó, sitiando Sevilla y encarcelando a su hijo.

Las versiones sobre el lugar y modo de su muerte son varias, si bien en Sevilla se considera que se le encerró en una de las torres de la muralla árabe de la ciudad, donde el carcelero acabó son su vida al golpearle con un hacha en la cabeza. Para otros, sin embargo, murió en Tarragona a manos de Sisberto, el encargado de vigilarle, después de haber sido detenido en Córdoba y exiliado en Valencia. Aunque san Gregorio Magno lo consideró mártir, su culto no fue autorizado hasta 1586 por el papa Sixto V, siendo entonces cuando se extendió por el resto de España.



Felipe II, intentando vincular su persona con la del primer rey católico de España (Recaredo, hermano de Hermanegildo), impulsó el desarrollo de la iconografía de san Hermenegildo y, como evidencia de su devoción por él, ordenó trasladar su cabeza desde el monasterio de Sijena, en Huesca, donde se encontraba, hasta El Escorial, para ingresar en su colección de reliquias. Su reconocimiento resulta sencillo: con cetro y corona de rey, suele llevar también cadenas o grilletes, como en la imagen que proponíamos, así como el hacha, instrumento de su martirio (como en el ejemplo atribuido a Juan Ramírez, en el Museo de Bellas Artes de Granada -arriba, a la derecha-) , y una cruz (así aparece en la que, probablemente, es su imagen más famosa, su apoteosis, pintada por Francisco Herrera el Mozo, y que hoy se encuentra en el Museo del Prado -imagen izquierda-).






Imágenes: Iconofue.com



Bibliografía: CARMONA MUELA, Juan, Iconografía de los santos, Madrid, Akal, 2009, pp. 187-189