ATENCIÓN

Gracias a todos los que leyeron mi anterior aviso sobre las imágenes de san Juan Nepomuceno. Habéis sido muchos quienes me escribisteis para darme noticia de algún Nepomuceno que conocíais, y os lo agradezco de veras.

Ahora, siguiendo con otras investigaciones, estoy centrada en varios asuntos y quería volver a pedir vuestra colaboración: si alguien conoce cepillos limosneros con representaciones de santos y no le importa hacérmelo saber o mandarme una fotografía (raquelsiguenza@msn.com), lo agradeceré igualmente. También tengo interés en imágenes de ánimas (cuadros de ánimas, los mismos cepillos que mencionaba...)

¡Muchísimas gracias a todos por vuestra ayuda!

Iconografía oculta

Un apartado en el que todo el mundo puede participar. Cada semana os invito, a modo de juego, a descubrir qué se representa en una imagen. Podemos, entre todos, ir aportando pistas que, sin desvelar por completo el asunto, nos acerquen a la solución. Si tenéis interés por la iconografía, tanto cristiana como clásica, os animo a que enviéis vuestras opiniones. ¡Será divertido!





















jueves, 25 de marzo de 2010

Un episodio del Nuevo Testamento: la parábola de Lázaro y el rico Epulón

Aquí tenemos la propuesta de la semana anterior. Se trata de una tabla flamenca del XVII que Ansorena vendía el 15 de marzo por un precio de 17.000 €, cuando había partido de 12.000.

Como advertíamos en el anterior post, se trata de un episodio del Nuevo Testamento. Una parábola que se puede encuadrar dentro de las "escatológicas", que nos recuerdan el fin de los días, y los lugares a los que irán los elegidos, por un lado, y los condenados, por el otro.

En esta ocasión, hemos elegido la parábola de Lázaro y el rico Epulón (Lc, 16: 19-31). El Evangelio dice que había un hombre rico -Epulón- que continuamente daba banquetes y fiestas en su casa, sin hacer caso alguno de un pobre llamado Lázaro, que se encontraba echado a su puerta. Pasado el tiempo, y habiendo muerto los dos, el pobre fue recibido en el seno de Abraham mientras que el rico llegó directamente al infierno. Epulón rogó que permitieran a Lázaro acercarse hasta donde él estaba para, con un dedo mojado en agua, refrescarle, a lo que Abraham contestó que, en vida, Lázaro nada había recibido mientras que él, Epulón, había disfrutado de todo cuanto deseó. Finalmente, el rico le ruega que al menos le envíe a casa de su padre para que pueda avisar a sus hermanos y así hagan penitencia. Abraham le contesta que tienen a los profetas, y que si no les escuchan a ellos, tampoco lo harían aunque les hablara un muerto resucitado.

En esta obra podemos ver, en primer término, el banquete de Epulón, mientras Lázaro, a la izquierda, aparece postrado en el suelo y, detrás, su alma se eleva al cielo tras su muerte. Por otro lado, la muerte del rico también se representa, tras el banquete y en una estancia que se vislumbra a través de una ventana, con demonios dispuestos a recoger su alma.

Bibliografía: La Biblia (ed. de Nácar y Colunga); RÉAU, Louis, Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia, Nuevo Testamento, Barcelona, Editorial del Serbal, 1996, pp. 363-368.

viernes, 19 de marzo de 2010

David y Betsabé. 5,3 millones de euros en la TEFAF

TEFAF, probablemente la feria de arte y antigüedades más prestigiosa del mundo, se celebra en Maastricht. En la edición de este año, que se clausura el próximo domingo 21, ya se ha vendido una obra maestra a un precio que desafía la crisis.


El pasado lunes 15, el galerista Konrad Bernheimer anunció la venta de David y Betsabé de Lucas Cranach el Viejo, obra de 1534 comprada por un coleccionista particular por 5,3 millones de euros.




Acerca de esta noticia: http://www.hoyesarte.com/

Sobre la iconografía de David y Betsabé: http://cuadrosparaunaexposicion.blogspot.com/2009/12/betsabe-en-el-bano-la-pasion-del-rey.html

Información sobre la feria: http://www.tefaf.com/

jueves, 18 de marzo de 2010

Un episodio del Nuevo Testamento

Para esta semana, he elegido como "iconografía oculta" una parábola del Nuevo Testamento. Creo que no es demasiado difícil de identificar, pero quería hablar de ella porque tampoco es un asunto que se represente con mucha frecuencia.

Salió en una subasta, y ya daré también los datos de autor y precio.

Espero vuestras opiniones.¡ Mucho ánimo, que de verdad no es complicado!

domingo, 14 de marzo de 2010

San Felipe, iconografía de un apóstol


El papel de este apóstol en los Evangelios es pequeño. Su nombre, en griego, significa "quien ama a los caballos" y predicó, tras la muerte de Cristo, en Escitia y Frigia. Los paganos quisieron obligarle a adorar una imagen de Marte, pero el santo hizo que del pedestal saliera un dragón, que mató al hijo del pontífice y varios personajes más con su aliento. El santo sanó a los heridos y resucitó a los muertos, a petición de la muchedumbre que allí se había congregado, a cambio de que se rompiera la estatua para eregir una cruz en su lugar.

Se le representa de variados modos, imberbe o barbado y con una cruz de doble o triple travesaño, puesto que fue crucificado cabeza abajo, como san Pedro -aunque Voragine no lo especifica de este modo y representaciones como la de Ribera no lo presentan con la cruz invertida (imagen derecha)-, y atado con cuerdas en lugar de clavos a la cruz. Además, los verdugos lo habrían rematado lapidándolo, por lo que en ocasiones presenta también una piedra como símbolo de su martirio. En la escultura de la catedral de San Isaac, en San Petersburgo (imagen izquierda), la cruz es de travesaño simple y porta un libro, como apóstol que fue.

Con frecuencia aparece formando pareja junto a Santiago Menor pues sus fiestas coinciden (3 de mayo).

Quizá la obra más famosa que representa su martirio sea el lienzo de Ribera (imagen derecha), hoy en el Prado, que durante mucho tiempo se pensó que representaba a san Bartolomé. Sin embargo, no aparece el cuchillo que debería acompañar a este santo, que moriría desollado.

Se puede consultar un comentario de Alfonso Pérez Sánchez, gran especialista en pintura barroca, en el siguiente enlace: http://cvc.cervantes.es/mundo_virtual/sala6/50.htm


Bibliografía: RÉAU, Louis, Iconografía del arte cristiano. Iconografía de los santos (A-F), t. 2, vol. 3, Barcelona, Ediciones del Serbal, 1997 (1ª ed. 1957), pp. 510-511 y VORÁGINE, Santiago, La leyenda dorada, Madrid, Alianza Forma, 1996 (1ª ed. 1982), pp. 277-278


Imágenes: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/94/Apostle_Philip_on_St.Isaac_cathedral_%28SPb%29.jpg y http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f6/José_de_Ribera_054.jpg


miércoles, 10 de marzo de 2010

Amor y Psique en Sotheby's



Sotheby's Nueva York ha anunciado que sacará a la venta el próximo 23 de abril y con una estimación entre 1,3 y 1,6 millones de euros una obra del pintor "pompier" William-Adolphe Bouguereau (1825-1905). Se trata de una de las tres únicas versiones en las que representó el mito de Amor y Psique con las figuras de los dos amantes como adultos jóvenes.

La obra fue expuesta al público por última vez en 1900 y el mito narra la historia de Psique, una hermosa joven de la que incluso Afrodita (Venus) estaba celosa. La diosa encargó a Amor (Cupido) que llegara hasta la tierra e hiciera que algún hombre, el más feo que encontrara, se enamorase de ella, pero fue el propio Amor quien no pudo resistir el encanto y la belleza de la muchacha. Su padre, un anciano rey que tenía dos hijas más, desesperado por no poder casarla, pues todos huían al ver lo hermosa que era, la abandonó en un monte y Amor encargó al viento Céfiro que la trasladara hasta su propio palacio, donde pasarían juntos todas las noches.
El dios, al amanecer, salía del palacio y la dejaba al cuidado de multitud de criadas y, al mismo tiempo, había impuesto una condición, y era que ella no podría mirar el rostro de su enamorado o, de lo contrario, éste desaparecería para siempre.
Fue pasando el tiempo hasta que una noche, instigada por sus hermanas, Psique quiso ver a su amado, pero él se despertó cuando ella le acercaba una lámpara de aceite y desapareció, como había prometido. Desesperada, comenzó a vagar por la tierra, y bajó a los infiernos para hablar con Perséfone (Proserpina), quien le dio un frasco que no debía abrir, aunque tampoco hizo caso, y se quedó dormida. El dios Amor, por su parte, seguía enamorado de ella, por lo que la despertó de un flechazo y le pidió a Zeus que les permitiera casarse. Así ocurriço y, finalmente, Psique consiguió la inmortalidad.

Pintores y escultores los han representado como niños o jóvenes, siendo Amor una figura alada mientras que, frecuentemente, Psique presenta alas de mariposa o incluso aparece como este mismo animal, rodeada por pequeños erotes (Psique, el Alma, se imaginaba a menudo como una mariposa que escapaba del cuerpo tras la muerte).

Quizá una de las obras más conocidas, la escultura que realizó Canova y que hoy podemos contemplar en el Museo del Louvre (a la izquierda) refleja el momento en que ella despierta en los brazos de su amante.







Imágenes: hoyesarte.com y http://tejiendoelmundo.files.wordpress.com/2010/02/eros_y_psique_de_antonio_canova.jpg

Guías de iconografía

Comentaba Jesús ayer la existencia de un librito muy interesante sobre iconografía cristiana. Es cierto que hay en el mercado muchos libros sobre iconografía, y éste, junto con otros dos que ahora voy a mencionar, merece la pena por la claridad de exposición y la utilización de unas tablas en las que se pueden encontrar los personajes más importantes del Antiguo y Nuevo Testamento, profetas, santos y ángeles, junto con sus atributos iconográficos, representaciones más frecuentes y otros significados.


Ésta es la referencia:



CARMONA MUELA, Juan, Iconografía cristiana. Guía básica para estudiantes, Madrid, Istmo, 1998 (hay una edición de Akal, de 2008). Ofrece algunas imágenes y, aunque son en blanco y negro, sirven bien para ilustrar los asuntos que trata. Además, el apéndice de temas cristológicos y marianos resulta muy útil.



Del mismo autor:



- Iconografía clásica. Guía básica para estudiantes, Madrid, Istmo, 2000 (también hay una edición de Akal, de 2008). Igual, con tablas que aclaran los puntos más importantes de dioses y héroes de la antigüedad y varios apéndices sobre la relación entre iconografía clásica y cristiana o el mundo de ultratumba, entre otros.



- Iconografía de los santos, Madrid, Istmo, 2003 (También Akal, 2008). Sin tablas, pero igualmente muy claro y ameno, con los santos por orden alfabético.






Son libros de bolsillo muy asequibles y de fácil lectura que conviene tener en cuenta.

martes, 9 de marzo de 2010

Un culto colectivo por descubrir: los catorce intercesores

Lo primero: siento haber estado tanto tiempo sin escribir, pero se me han juntado varias cuestiones que no me han dejado apenas tiempo para nada.

Retomando a la última "iconografía oculta" propuesta, hay que decir que la imagen, un lienzo que se vendía en Sotheby's Ámsterdam en octubre de 2006 por 2.160 €, responde a un culto de origen centroeuropeo, como es el de los catorce santos intercesores.
La devoción a este grupo de santos nace en el siglo XIV, en el convento de los dominicos de Ratisbona y se difundió a Franconia gracias a la visión que el pastor Hermann Leicht tuvo cerca del monasterio cisterciense de Bad Staffelstein (próximo a Bamberg). Se le apareció el Niño Jesús con una cruz roja en el pecho, rodeado por catorce niños desnudos en el lugar donde después se levantaría una iglesia bajo esta advocación. Ése es el origen de la actual basílica de Vierzehnheiligen, en la Alta Franconia.

Respecto a los catorce santos -que los veremos individualmente-, se representan en su edad adulta y con los atributos que los caracterizan. Lo habitual es que aparezcan los siguientes: Acacio, Blas, Ciríaco, Cristóbal, Dionisio, Erasmo, Eustaquio, Gil, Jorge, Pantaleón y Vito, junto con las santas Bárbara, Catalina de Alejandría y Margarita de Alejandría. A veces algunos son reemplazados por patrones locales u otros santos (con cierta frecuencia por santos invocados contra la peste como Sebastián o Roque). En cualquier caso, casi todos ellos son curadores con una determinada especialidad, entre los que destacan los que sirven de ayuda a la hora de la muerte, como santa Bárbara o san Gil, que garantiza una buena confesión.

El culto se difundió por Alemania, Hungría y Suecia, donde alcanzó un gran éxito durante el XV, para decaer en el siguiente siglo y recuperarse en el XVIII.
En la obra que nos ocupa nos encontramos con (de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo en la imagen):
Santa Margarita de Alejandría (con un dragón) y santa Catalina de Alejandría (con la espada y la rueda de su martirio) flanqueando a la Virgen, en el siguiente registro: san Cristóbal (portando al Niño Jesús sobre sus hombros), santa Apolonia (con unas tenazas que sujetan una muela), santa Bárbara (con la torre y un cáliz) y san Dionisio (con la cabeza entre sus manos); después san Jorge (con lanza y dragón), san Acacio (aunque no se observa la rama de acacia que lo suele identificar, su atuendo, de romano, parece confirmar que se trata de él), en el centro san Vito (dentro de una olla), san Gil abad (con una cierva) y, finalmente, los obispos Erasmo (con un cabrestante en el que se enrollan sus intestinos) y Blas (con un cirio encendido), y, a la derecha san Ciríaco (con libro) y san Eustaquio (con un ciervo en cuyas astas se observa un crucifijo).
En ocasiones, se les une la Virgen, como María Auxiliadora. En esta ocasión, además, en lugar de san Pantaleón, aparece santa Apolonia.
Imagen: Sothebys.com